Próxima estación: El Guiamets

A Barcelona lleva nuevamente la investigación al doctor Fraiz, esta vez el tren hará su parada en la estación de Capçanes, a unos kilómetros de Els Guiamets. Como sabéis después de la visita a la escritora Joana Raspall, y gracias a su hija Imma Cauhé Raspall, la Galería da Lonxevidade ha contactado con Neus Català (97 años), una catalana superviviente de los nazis, cuya vida está contada en este libro, escrito por Carmen Martí, y que hemos adquirido. El director de la Galería viajará al pueblo natal de Doña Neus para que se lo firme y para conocer un poco más de su historia.

Biografía de Neus Català, escrita por carmen Martí.

Biografía de Neus Català, escrita por Carmen Martí.

Neus Catalá Pallejà nació el 7 de octubre de 1915 en Els Guiamets (Priorato, Cataluña). Sus padres, Baltasar y Rosa trabajaban como campesinos, Neus ayudaba a sus padres y asistió a la escuela hasta los 14 años. En 1936, al comenzar la Guerra Civil Neus era miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas de Catalunya (JSUC) y es la única superviviente española del campo de concentración nazi de Ravensbrück que todavía hoy sigue con vida.

En 1937, Neus se trasladó a Barcelona donde se diplomó en enfermería. El 8 de febrero de 1939 cruzó la frontera con Francia, con 180 niños huérfanos de la colonia de la Colònia Negrín de Premià de Dalt, que estaban a su cargo. Neus se unió a la Resistencia, junto con su marido Albert Roger, centralizaron en su casa la recepción y transmisión de mensajes, armas y documentación. Actuó como enlace hasta que un farmacéutico de Sarlat la denunció a los nazis, lo que provocó su detención en noviembre de 1943. Albert Roger nunca regresó de Bergen-Belsen.

Después de estar unos meses detenida en cárceles francesas (1944 Dordonya, Limoges y Compiège), donde fue encerrada, interrogada y torturada, fue trasladada a Holleischen (en territorio checo), un subcampo del Campo de concentración de Flossenbürg (3 de febrero de 1944, lo llamaron “El Convoy de las 27.000”), allí fue obligada a trabajar en la industria del armamento. Finalmente, el 5 de mayo de 1945 fue liberada y regresó a Francia, donde continuó su lucha clandestina contra el franquismo. Pasados unos años, decidió luchar por la memoria de sus compañeras. En 1962 empezaron a reunirse supervivientes que fundaron la asociación Amical de Ravensbrück, de la que hoy es presidenta.

Por su tarea de defensa de la memoria de las más de 92.000 mujeres que murieron en Ravensbrück, en 2005 la Generalitat de Catalunya le concedió la Creu de Sant Jordi y, al año siguiente, fue elegida “Catalana del Año”. Actualmente, además de presidir la asociación Amical de Ravensbrück, milita en el Partido de los Comunistas de Cataluña (PCC), Esquerra Unida i Alternativa (EUiA) y en la Fundación Pere Ardiaca, de la que es socia de honor.