Archive for the ‘Centenarios’ Category

Super Galeg@s. Otilia Cabana Campos.

lunes, diciembre 21st, 2015
Otilia Cabana soplando las velas en su 105 cumpleaños.

Otilia Cabana soplando las velas en su 105 cumpleaños.




























Este año, falleció a los 105 años, Otilia Cabana Campos, solo unas horas
después de haber soplado las velas de la tarta por su cumpleaños.
(extracto de la noticia del El progreso 04/02/2015 escrita por Sabela Corbelle)
 

LUGO. Horas antes, acababa de celebrar el haber llegado a los 105 años. Cuando soplaba las velas, no se lo podía creer y solo dijo: “¿105?, ¡Jesús!”, y se santiguó. Otilia Cabana Campos fallecería esa misma noche, de madrugada, a las cuatro, tan solo unas horas después de haber sido la protagonista de su propia fiesta.

Esta centenaria, la mayor de la residencia de ancianos de San Roque y seguramente una de las más longevas de Lugo, falleció de forma repentina en su cama, donde fue encontrada ya sin vida por las monjas del asilo. “Se quedó como un pajarito. Tenía algo de catarro, pero estaba bien. No sufría ninguna enfermedad importante”, afirma la madre superiora, Amparo Campos.

Otilia Cabana disfrutó de su cumpleaños con su única hija. Teresa Meilán, y su yerno, José María Parlante, y el resto del personal de la residencia, que la agasajó con una fiesta en la que no faltaron ni la tarta, ni los regalos,ni el ramo de flores. “Le regalamos crema y colonias y le cantamos el “cumpleaños feliz”. Ella no decía nada, solo se reía y disfrutaba de la fiesta”, señala la madre superiora.

Otilia Cabana había nacido el 2 de febrero de 1910 en Ribeiras de Lea. Sus principales aficiones eran la lectura (aún leía las noticias del periódico sin gafas) y jugar a la Brisca.

 

Bunny Mellon, 103 años entre flores.

lunes, septiembre 15th, 2014

Rachel Mellon en su residencia de Virginia. En www.architecturaldigest.com

Su primer trabajo profesional lo realizó a los 23 años. Fue un jardín para el diseñador Hattie Carnegie, quien le pagó con un abrigo y vestido.

Rachel Lowe Lambert Lloyd Mellon, conocida como “Bunny” Mellon, fue una horticultora, jardinera, filántropa y coleccionista de arte americana. Se encargó del diseño de numerosos jardines, incluyendo el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, y reunió una de las mayores colecciones de libros raros de horticultura.

Nació el 9 agosto de 1910 en Princeton, Nueva Jersey. Fue una multimillonaria heredera cuya pasión por la decoración la convirtió en cercana confidente de la ex primera dama Jackie Kennedy y que al final de su vida se vio envuelta en el escándalo del excandidato vicepresidencial John Edwards. Se vio obligada a renunciar a la jardinería en 2011, aunque siguió nadando, haciendo Pilates, y dando alguna entrevista. Falleció en Upperville, Virgina, el 17 de marzo de 2014, a los 103 años, luego de 15 años de lucha contra un cáncer de estómago.

Mellon, heredera de la fortuna de la marca de enjuague bucal Listerine y que se casó con el amante del arte Paul Mellon, es conocida también por haber donado más de 1.000 obras a la Galería Nacional de Arte en Washington, incluidas pinturas de Paul Cezanne, Edgar Degas y Vincent Van Gogh.

Su asistente, Tony Willis, confirmó al diario The Washington Post su fallecimiento. Celosa de su vida privada y conocida por su elegante gusto en el diseño de jardines, Mellon se hizo amiga de Jacqueline Kennedy en la década de 1950, cuando la entonces esposa del joven senador John F. Kennedy se mudó a Washington y le pidió consejo con la decoración de su nueva vivienda.

“Jacqueline es una vieja amiga mía, una amiga verdadera y leal desde mucho antes de que llegara a la Casa Blanca”, dijo Mellon en una entrevista con el diario The New York Times en 1969.

Residencia de Oysters Harbors. Las letrinas en el Monte Vernon le inspiraron un cobertizo de herramientas.

Una vez en la Casa Blanca, el presidente Kennedy le pidió arreglar la famosa Rosaleda de la residencia presidencial, y pronto se convirtió en una diseñadora de interiores y directora de entretenimiento extraoficial durante el mandato de JFK (1961-1963). Tras el asesinato de Kennedy, fue Mellon la encargada de elegir las flores para su funeral de Estado en el cementerio nacional de Arlington, y el siguiente presidente, Lyndon Johnson (1963-1969), confió también en ella para rediseñar el jardín este de la Casa Blanca.

Las siguientes décadas en su vida se mantuvo obstinadamente alejada de la prensa, que esporádicamente difundía detalles sobre su vida de lujo, su armario diseñado íntegramente por Cristóbal Balenciaga y Hubert de Givenchy; y sus residencias en Cape Cod y Nantucket (Massachusetts), Nueva York, París y la isla de Antigua.

Rachel Lambert Mellon, derecha, con su marido Paul, y Lady Bird Johnson en la Galería Nacional de Arte. FOTO: The New York Times.

No fue hasta después de las elecciones de 2008 cuando volvió a copar titulares, a raíz de la acusación de que el excandidato a la vicepresidencia en 2004, John Edwards, usó la cuantiosa donación de más de 725.000 dólares que recibió de Mellon para encubrir la relación con su amante, Rielle Hunter, con quien tuvo una hija.

La propia Mellon nunca fue acusada en el juicio contra Edwards, que en 2012 fue exculpado del cargo relacionado con su donación por un jurado que dictó “juicio nulo” en los cinco cargos restantes. En una de sus últimas entrevistas, en 2011, Mellon lamentó haber perdido algo de privacidad con el caso de Edwards, pero aseguró que pese a su pérdida de visión, trataba de mantenerse activa.

“Es difícil tener 100 años y estar ciega. Pero hago muchas cosas. No puedo escribir, pero puedo dictar, y hablo con gente. Tengo muchísimas cosas que hacer”, indicó a la revista Newsweek.

Situada en Upperville, Virginia, la finca tiene alrededor de 40 estructuras, incluyendo una mansión aproximadamente 10.000 pies cuadrados de estilo georgiano conocida como “Brick House”. La subasta comenzará en 70 millones de dólares. En The Wall Street Journal.

Este otoño, Sotheby ofrecerá la propiedad de la finca de Mellon, incluyendo más de 100 millones de dólares en arte, joyas, muebles y objetos de decoración. El producto de la venta beneficiará a la Fundación Gerard B. Lambert , una entidad caritativa establecida por Mellon en memoria de su padre.

Diseñó jardines para decenas de clientes, muchos de ellos sus amigos, y donó los pagos a causas hortícolas o médicas. Ella esculpió terrenos, utilizó los árboles como esculturas y los horizontes como marcos, utilizó plantas indígenas y jugó con la interacción de las sombras y la luz. Creaba paletas de colores sutiles siguiendo la tradición impresionista del arquitecto paisajista Beatrix Farrand Jones.

Se quejó de que las variedades de Alchemilla eran “muy conocidas en Inglaterra y no lo suficientemente apreciadas en América”.

Convirtió sus fincas en un paraíso botánicos: que incluye jardines, invernaderos y biblioteca, con una extensa colección de libros raros de horticultura y botánica, manuscritos, grabados e ilustraciones.  Entre dichos volúmenes está el suyo propio: “An Oak Spring Flora,” (1997), escrito con Lucia Tongiorgi Tomasi.

Sus creaciones incluyeron la casa de verano de la señora Kennedy, el viñedo de Marta, la mansión de Jonchet de Hubert de Givenchy, en Francia, la librería presidencial de F. Kennedy y el Museo con vistas al puerto de Boston. Su colaborador I. M. Pei decía que “combinaba la sensibilidad y la imaginación con el conocimiento técnico, cualidades que sólo se encuentran entre los mejores profesionales “.

Rachel Mellon, an Heiress Known for Her Green Thumb, Dies at 103. En The New York Times.

Rachel ‘Bunny’ Mellon’s Virginia Estate to List for $70 Million. En The Wall Street Journal.

Rachel Mellon, en la WIKIPEDIA.

Magda Olivero, la soprano de 104 años.

jueves, septiembre 11th, 2014

Magda Olivero con 102 años. FOTO: www.gramilano.com

Cuentan que sus primeros profesores encontraron su voz deficiente. Pero ella demostró su perseverancia. ¡Hasta la edad de 104 años! Nos ha dejado Magda Olivero la soprano italiana que continuó en activo pasado el siglo de vida. El 8 de septiembre de 2014 dejaba este mundo, en Milán. Hizo su debut el año 1932, en la radio de Turín, con el oratorio de Cattozzo I misterio dolorosi. Actuó de manera creciente hasta 1941, en que se casó y se retiró de los escenarios. Volvió diez años después, a petición de Francesco Cilea, que le pidió que cantara el papel protagonista de su ópera Adriana Lecouvreur.

Desde 1951 hasta su retirada definitiva, cantó en teatros de ópera del mundo. En su regreso a los escenarios, su voz parecía más apasionada y expresiva, así como más potente que antes. Entre sus mejores papeles hace falta destacar las protagonistas de Adriana Lecouvreur, Iris, Fedora, La Bohème, La fanciulla del West, La Traviata, La Wally, Madama Butterfly, Manon Lescaut, Mefistófeles, Francesca da Rimini y Turandot. Cantó la Medea de Luigi Cherubini en Dallas en 1967.

En 1975, habiendo sido durante dos décadas una estrella internacional y cuarenta dos años después de su debut en Turín, hizo su debut en el Metropolitan Opera House con una sensacional Tosca que fue coronada con una ovación de veinte minutos.

Sus últimas actuaciones tuvieron lugar en marzo de 1981 en la ópera La voz humana (La voix humaine) de Francis Poulenc, anteriormente cantó La visita de la vieja dama de von Einem. Así, coronó una carrera de medio siglo en los escenarios líricos.

Continuó cantando música religiosa a nivel local y, también en la década de 1980 grabó algunas arias. Estas grabaciones muestran que, a pesar de que la voz ha envejecido, los recursos interpretativos y el aplomo técnico nunca la abandonaron. Afortunadamente, existen grabaciones suyas de óperas completas así como de árias y escenas.

La voz de Olivero es a la vez rica y bella, a pesar de que quizás es difícil de apreciarlo al principio. No siempre conseguía emitir sonidos convencionalmente bellos, pero siempre era expresiva. La expresividad fue siempre su punto fuerte. Su voz impresiona por su capacidad para capturar cada emoción con una intensidad particular. Olivero, quizás más que cualquier otra cantante, podía modular el tono de su voz según el significado del texto.

Como Maria Callas y Leyla Gencer, poseyó la capacidad innata de dominar drama y música en un todo uniforme haciendo de ella una de las más grandes artistas líricas de todo los tiempos.

Entre sus grabaciones de estudio hace falta destacar Turandot (como Liu, con Gina Cigna, para Cetra, 1938), Fedora (con Mario del Monaco y Tito Gobbi, dirigidos por Lamberto Gardelli, para Decca, 1969) y fragmentos de Francesca da Rimini (con Mario del Monaco, dirigidos por Nicola Rescigno, para Decca, 1969).

Nacida en Saluzzo, el 25 de marzo de 1910, la soprano italiana será recordada y considerada como una de las más grandes cantantes de ópera verista y especialmente recordada en el papel de Adriana Lecouvreur, de Francesco Cilea.

Magda Olivero en la WIKIPEDIA.

VÍDEO YOUTUBE. Magda Olivero, La Traviata.

VÍDEO DE YOUTUBE. Tosca-Magda Oliviero-Vissi d’arte vissi d’amore.

VÍDEO DE YOUTUBE. Magda Olivero “Io son l’umile ancella” 1993.

ENTREVISTA YOUTUBE. Una conversazione tra due grandissime cantanti: Magda Olivero e Renata Tebaldi.

Entre pulpo y centenarios.

miércoles, agosto 13th, 2014

Hace no mucho, titulábamos uno de nuestros “post” con un elogio: “La Ribeira Sacra, paraíso de centenarios”. Y atribuíamos dicha virtud a la noticia de que en Sober, ayuntamiento de la citada comarca, contaba entre su población con 9 centenarios. Pues bien, hoy cambiamos de provincia y viajamos a la de Ourense.

Retomamos las palabras del doctor Jesús Fraiz, director de esta Galería da Lonxevidade, al descubrir aquel paraíso longevo, cuando decía que “resulta cuando menos curioso que en una misma localidad haya ¡casi 10 hombres y mujeres que han cumplido el siglo de vida y otros más que van a hacerlo en breves! (dos personas más que, de vivir, este año  alcanzarían los 100 años también; elevando así la cifra hasta 11). Fraiz hoy se reafirma en que tales hechos merecerían un estudio o al menos resultaría interesante hacer un análisis sobre las características de dichas personas, sobre su alimentación, sus hábitos y sobre la región que habitan, para conocer de primera mano qué factores han favorecido su longevidad.

Sober es un ayuntamiento ubicado nada menos que en la Ribeira Sacra, en la provincia de Lugo, y tiene registrados entre sus vecinos a nueve centenarios. Teniendo en cuenta que su población es de 2.500 habitantes, la cifra resulta aún más sorprendente. Además desde el propio ayuntamiento informan que en 2014 otras dos personas podrían convertirse en centenarias. A mayores de la espléndida belleza de sus parajes culebreados por los cañones del Sil, a estas fértiles tierras se les conoce por sus magníficas vides.

“La Ribeira Sacra, paraíso de centenarios”, en A Galería da Lonxevidade.

Si echamos una ojeada no muy lejos de tierras lucenses, en las orensanas, descubrimos que en O Carballiño ¡¡viven otras siete centenarias!! Para Fraiz sigue teniendo relevancia el tomar en cuenta que Galicia es una Comunidad Autónoma envejecida y que los fallecimientos superan a los nacimientos. Este ayuntamiento gallego es conocido por la preparación de uno de los mejores platos que existen: el ¡”pulpo á feira”!

¿Son, quizás, el vino y el pulpo los causantes de vivir más años? No lo podemos jurar, más si que hacen más deliciosa la vida. Os invitamos a leer este interesante reportaje.

Sabela Pinal, para La Región:

Carballiño cuenta con siete centenarias, una de 105 años

María Cabo Adá tiene 105 años y es una de las siete centenarias que residen en el Concello de Carballiño. Es la mayor de todas ellas, seguida de otra mujer de 103, una de 102, tres de 101 y una de 100, según los datos del padrón municipal a 1 de enero de 2013, en el que no figura ningún hombre centenario, si bien hay uno de 99 años junto a otras cuatro mujeres también de la misma edad. En toda la provincia, son 240 los centenarios (46 hombres y 194 mujeres), según los datos del Instituto Nacional de Estadística a 1 de julio de 2013.

Foto: La Región.

Pese a que se sigue manteniendo la tendencia de los últimos años con más defunciones que nacimientos, Carballiño creció en población, pasando 14.246 habitantes a 14.355, motivado fundamentalmente por el cambio de residencia, con 711 nuevos vecinos frente a los 504 que se dieron de baja.

De esta forma, las altas de residencia junto con los nacimientos, que fueron 113, suman un total de 824, a los que hay que restar los cambios de domicilio, los fallecimientos, que fueron 153, y otros 40 a los que le caducó la inscripción en el padrón y fue necesario suprimirlos del listado, completando 697 bajas en total a lo largo de un año.Carballiño y Barbadás son los únicos concellos (excepto la capital) que superaron la barrera de los 100 nacimientos en la provincia. En la villa del Arenteiro, el número anual oscila entre los 71 y los 122 desde 1997, siendo el mejor año el 2010. A lo largo del 2012 vinieron al mundo 113 niños, superando en número a los 94 del año anterior y a la mayor parte de las anualidades, exceptuando el 2010 y el 2007, en que hubo 114.

La tendencia de crecimiento es lenta debido al envejecimiento, un problema de toda la provincia, por lo que los fallecimientos siempre superan a los nacimientos.
—-

(Entrevista con María Cabo Adá, 105 años de edad)

‘Nunca he estado hospitalizada y sólo tomo una pastilla para la tensión’

María Cabo Adá vive con su hija en la localidad carballiñesa de Seoane. Es una mujer sana, muy optimista, y que presume de que el próximo 2 de julio cumplirá 106 años.

Bien, nunca he estado hospitalizada y apenas tomo medicamentos, sólo desde hace poco una pastilla para la tensión.

Trabajar en el campo, con las vacas. En tres ocasiones me he quedado debajo del carro y no sufrí ni un rasguño.

Como mucha fruta y leche y, aunque no me gustan los pasteles, me encanta el azúcar, se lo echó a casi todo, incluyendo el agua, porque el médico me recomendó beber mucha agua.

Duermo toda la mañana, siempre me ha gustado dormir, y después de comer rezo el rosario, siempre hay un difunto por el que rezar. El problema es que me he olvidado de los Misterios pero miro el libro y con los dibujos y la primera letra ya me acuerdo.

Siempre me ha gustado mucho leer, sobre todo de religión, pero también revistas y otros libros, el problema es que ahora me falla la vista.

Como cada año, con mis seis nietos y 11 bisnietos. Nos juntamos y hacemos una comida en la finca, pero yo en esta última fiesta ya no quise bajar. Ahora sólo me muevo por casa porque los años no pasan en balde y yo ya tengo muchos.

Reportaje completo, en “La Región”.

Alexander Imich dice adiós al reino de los mortales, con 111 años y 123 días.

miércoles, junio 11th, 2014

Hace tan solo unos días hablábamos sobre él. Ahora lo hacemos en pasado. Fue testigo de casi más acontecimientos históricos de los que pueden caber en algún libro. Escapó del horror nazi, sobrevivió a un Gulag soviético, recuerda aún el primer coche que se compró en su ciudad, emigró a Estados Unidos y , en 2002, perdió sus ahorros en el mercado financiero. Con 99 años, dio un discurso “he sido testigo del desarrollo de la aeronáutica, el automóvil, la electricidad, el teléfono, la radio, la televisión, la energía atómica, las mejoras en medicina, ordenadores, avances en el conocimiento del cosmos y el hombre pisando la luna. La lista podría ser infinita”. Con 92 años publicaba un libro, e incluso ha encontrado tiempo para aprender a usar un ordenador. Es uno de los pocos supercentenarios que ha alcanzado notoriedad por alguna razón distinta a la de su edad, principalmente gracias a su labor como investigador y académico. Cuando nació, los hermanos Wright construían el primer avión y Polonia seguía formando parte del Imperio Ruso. Era Alexander Imich, quien ha muerto este domingo 8 de junio de 2014, en Nueva York, a la edad de 111 años.

Alexander Imich celebrando sus 111 años. Foto: Archivo/ laestrelladeloriente.com

Según los últimos datos hechos públicos en abril, al menos 66 mujeres de todo el planeta superan en edad a Imich (la mayor de ellas de 116 años). La muerte de Imich fue anunciada por una de sus sobrinas, Karen Bogen, y uno de sus amigos, Michael Mannion, que le había visitado la víspera en la residencia de ancianos donde vivía, en Manhattan, desde 1986, según publica el diario The New York Times. El especialista en Psicología se convirtió en el hombre más anciano del mundo el pasado mes de abril tras la muerte del italiano Roberto Licata, que falleció con 111 años y 357 días. Según Michael Mannion, su amigo Imich ha cedido su cuerpo al hospital Monte Sinaí para que sea estudiado.

Preguntado por el secreto de su longevidad, Imich aseguraba que la clave está en su dieta: practica una restricción de calorías, nunca bebió alcohol y dejó de fumar “hace mucho”. Una restricción de alimentos que aún así deja espacio para el helado y chocolate en su dieta, que incluye galletas, sopa de pollo, pescado y huevos revueltos. Otro factor para una larga vida es la de sus intereses: “uno de los secretos de longevidad es tener un interés muy fuerte y perseguirlo constantemente”, declaraba al New York Times en 2007. Una norma vital que complementa con otra: no tener hijos, “los hijos te agotan demasiado”, aseguraba al medio neoyorkino, “nunca tuve ningún interés en crear otro ser humano”. Una longevidad que le sorprende a él mismo, pero, que, según cuenta, afronta sin miedo al futuro: “lo bueno de morir es que por fin aprenderé todas las cosas que no pude aprender aquí en la tierra”, contaba al New York Times. Y en un discurso con 99 años aseguraba: “he visto lo mejor y lo peor del ser humano, y aun así, tengo la esperanza de que la humanidad puede resolver la mayoría de sus problemas”.

111 años y 97 días tras lo oculto. Alexander Imich químico y parapsicólogo. En A Galería da Lonxevidade.

Muere en EEUU el hombre más viejo del mundo a los 111 años, en El Mundo.

Alexander Imich Dead: Oldest Living Man & Paranormal Expert Dies At 111, en The Huffington Post.

 

El ocaso del “Vaquero de Bronce”. Herb Jeffries, 100 años.

viernes, junio 6th, 2014

Herb Jeffries, 1999. Con Keyes / Los Angeles Times.

Hemos decidio titular este reportaje así, como si de un Western se tratase, por el tinte que llevó la vida de nuestro personaje de hoy. Herbert “Herb” Jeffries, nacido como Umberto Alexander Valentino el 24 de septiembre de 1913, fue un cantante de jazz estadounidense y actor popular.

Jeffries nació en Detroit, de madre irlandesa, quien dirigía una casa de huéspedes, y de padre desconocido. Con una mezcla de raíces sicilianas, etíopes, portuguesas, españolas, francesas, italianas, irlandesas, indias, magrebís y árabes, en una entrevista se reconoció como “tres octavos Negro”, reclamando el orgullo en su herencia racial, en el medio de un período en que muchos otros artistas negros de piel clara intentaban “pasar” como blancos, en un esfuerzo por ampliar su atractivo comercial. Por el contrario, Jeffries usa maquillaje para oscurecer su piel con el fin de seguir una carrera en el jazz y ser visto como empleable por los principales conjuntos musicales negros de la época. Sin embargo, mucho más tarde en su carrera, Jeffries asumirá la identidad de un ciudadano blanco por razones económicas o muy personales. Jet informó que Jeffries se identificó como blanco y dijo su nombre “real” “Herbert Jeffrey Ball” para poder casarse con la estrella del burlesque “Tempest Storm” en 1959.

Jeffries dijo al reportero de Jet : “… No estoy pasando, nunca lo he hecho, nunca. Durante todos estos años he estado dudando acerca de la cuestión del color de los blancos. De repente me decidí a encajar en los blancos la manera en que veo y siento. Mira mis ojos azules, mira mi cabello castaño, mira mi color. ¿De qué color es lo que ves?, -le inquirió al periodista-. “Mi madre era un 100% blanca”, -dijo Jeffries-, sus ojos azules brillando con el sol de Nueva York. “Mi padre es portugués, español, indio americano y negro. ¿Cómo demonios puedo identificarme como una raza u otra?”

Alcanzó la fama siendo el primer vaquero cantante afroamericano en la historia de Hollywood. Falleció el pasado 25 de mayo a la edad de 100 años, debido a un fallo cardíaco.

En los años 1940 y 1950 Jeffries grabó para varios sellos como RCA Victor , Exclusive, Coral, Decca, Belén, Columbia, Mercury y Trend. Su álbum de Jamaica, grabado por RKO, es un álbum conceptual de canciones de calipso de composición propia.

Protagonizó varios Westerns, Harlem on the Prairie (1937), Two-Gun Man from Harlem (1938), The Bronze Buckaroo (1939) y Harlem Rides the Range (1939) y actuó en varias películas más y programas de televisión.

En 2007 un documental corto describe a Jeffries como “asumiendo la identidad de un hombre de color” al principio de su carrera. Se le muestra en Black/White & All That Jazz explicando que se inspiró en un músico nacido en Nueva Orleans, Louis Armstrong, un nombre falso, para decir en una entrevista de trabajo en Chicago, que él era “un criollo de Luisiana”, cuando en realidad era de ascendencia irlandesa y siciliana, entre otras.

Comenzó su carrera trabajando con Erskine Tate y su Orquesta Vendome cuando se mudó a Chicago desde Detroit a instancias de Louis Armstrong. Su oportunidad llegó durante la Feria Mundial del Siglo de exposición del progreso de Chicago, en 1933,  cantando con la Hines Earl Orquesta en las transmisiones nacionales de Hines en vivo desde el Grand Terrace Cafe. Sus primeras grabaciones fueron con Hines en 1934, como “Just to be in Carolina”. Luego grabó con Duke Ellington 1940-1942. Su grabación de “Flamingo” (1940) con Ellington fue un éxito de ventas en su día.

Jeffries interpretó a un vaquero cantante en varias películas del Oeste de bajo presupuesto, en las que cantaba sus propias composiciones. Jeffries obtuvo financiamiento para la primera película Western negra y contrató a Spencer Williams para aparecer con él. Además de protagonizar la película, cantó e interpretó sus propias canciones como vaquero Bob Blake.

En algunos reportajes podemos leer que fue asistiendo a una proyección cinematográfica en el sur del país, cuando volvió a tener una de esas súbitas iluminaciones que cambian la vida: “era una película de vaqueros. De repente me di cuenta de que los pequeños de piel oscura no tenían un héroe de película”. Decidido a convertirse en “la respuesta afroamericana a Gene Autry”, el cantante estableció contacto con Jed Buell, un productor independiente de series B: “Me dijo: olvídalo. No eres lo suficientemente negro”.

En 1937, el “Vaquero de Bronce” hizo su primera aparición en pantalla. Representando a un vaquero cantante en películas de bajo presupuesto, Jeffries empezó a conocerse como el “Bronze Buckaroo” entre sus fans. En un momento de segregación racial en América, en el que las películas de raza se proyectaron en su mayoría en los cines para audiencias afroamericanas. Sus películas incluyen “Harlem on the Prairie”, “The Bronze Buckaroo”, “Harlem Rides the Range” y “Two-Gun Man from Harlem”. Jeffries actuó en otras películas, protagonizadas con Angie Dickinson, como “Calypso Joe” (1957). Más tarde dirigió y produjo “Mundo depravados”, una película de culto, protagonizada por su esposa, Tempest Storm. En 1968, Jeffries apareció en la serie de televisión Western “The Virginian” representando a un pistolero que intimidaba al pueblo. En 1995, a los 81 años, grabó “The Bronze Buckaroo (Rides Again)”, un álbum Nashville de canciones con la etiqueta Warner Western etiqueta.

Por sus contribuciones a la industria del cine, Jeffries tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. En 2004 fue incluido en los actores de Western en el Salón de la Fama del Museo Nacional del Cowboy & Western Heritage en Oklahoma. Un restaurante en Idyllwild, el Cafe Aroma, dispone de una sala que lleva su nombre. En 1998, le dedicaron una Palma Estrella de Oro en el Palm Springs, el Paseo de las Estrellas, en California.

Tuvo cinco hijos de cuatro matrimonios. En 2007, durante el montaje de material para los productores de una película documental sobre él ( Una vida de colores ), Jeffries encontró su partida de nacimiento; esto le recordó que en realidad nació en 1913 y que había tergiversado su edad después de que él salió de casa para buscar un empleo. En los últimos años residía en Wichita , Kansas. Su película “Harlem on the Prairie” recorrió con algún éxito el circuito de las sepia movies, Jeffries rodaría tres nuevos westerns musicales, ninguno de ellos una obra maestra del séptimo arte, pero recorrería el país montado en un Cadillac con un cuerno de toro luciendo en su frente. Murió de un paro cardíaco en un hospital de California el 25 de mayo de 2014.

Herb Jeffries, entre el jazz y los ‘afro-westerns’, en El País.

www.b-westerns.com

Herb Jeffries dies at 100; Hollywood’s first black singing cowboy, en Los Ángeles Times.

Jacinto Convit, 100 años de vocación de servicio.

lunes, mayo 26th, 2014

Para muchos de nosotros, que por fortuna vivimos en países avanzados, la lepra es un término cuando menos lejano y desconocido, al igual que lo son sus devastadoras secuelas. Igualmente, lo es la también llamada enfermedad de Hansen. Sin embargo sus corolarios de sufrimiento físico y estigmatización social siguen causando estragos en muchas partes del mundo. En los años ochenta del siglo pasado, el médico venezolano Jacinto Convit abrió una vía para el tratamiento de la enfermedad por inmunoterapia. El investigador, que había cumplido cien años en septiembre del año pasado, falleció el 12 de mayo de 2014 en su ciudad natal. Convit, venerado como un auténtico héroe civil en su país, era el prototipo de médico ajeno al afán de lucro y vocacionalmente entregado al servicio público.

Jacinto Convit García, nacido en Caracas, Venezuela, el 11 de septiembre de 1913, es un médico y científico que descubrió la vacuna contra la lepra, además de varios estudios que han tenido como resultado una vacuna contra determinados tipos de cáncer. Recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1987. Hijo de un español de origen catalán nacionalizado venezolano, Francesc Convit, y de madre venezolana, Flora García Marrero, de origen canario, nació en la parroquia La Pastora, Municipio Libertador de Caracas. Inició sus estudios en el Liceo Caracas.

Cursó el bachillerato en el colegio Andrés Bello, siendo alumno destacado de Rómulo Gallegos en la cátedra de Filosofía y Matemáticas, de quien afirmó: “Qué buenos recuerdos, un profesor ejemplar de talante visionario”. En 1932 ingresó a la escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela donde obtuvo el título de Doctor en Ciencias Médicas en 1938. Sus calificaciones, le hicieron merecer menciones honoríficas en asignaturas como física y anatomía humana, anatomía descriptiva y topográfica, clínica médica y clínica quirúrgica entre otras. “Estudiábamos mucho, con gran intensidad y había mucho que memorizar. Hubo una época en la que llegué a sentir una especie de cansancio. El número de horas que había que estudiar era grande”, afirma.

Foto: Cortesía familia Convit y Archivo Cadena Capriles.

Es amplia la carrera y proyección de la obra de Convit a nivel internacional. El instituto de Bio-Medicina recibe becarios enviados por la OMS/OPS provenientes de América, África y Asia. En 1971 Convit es nombrado por la OMS Director del Centro Cooperativo para el estudio Histológico y Clasificación de la Lepra, dirección que continúa desempeñando.

En 1968 es nombrado presidente de la Asociación Internacional de la Lepra (ILA) y reelecto en 1973, también fue designado presidente de la International Journal of Leprosy Corporation. En 1976 fue electo director del Centro Panamericano de Investigación y Adiestramiento en Lepra y Enfermedades Tropicales.

En 1937, el doctor Martín Vegas, conocido pionero en los estudios sobre la lepra, invitó a Convit a visitar la vieja casona de Cabo Blanco en el estado Vargas, donde se alojaban cientos de pacientes afectados por lacería o lepra. En 1990, Convit escribía que su permanencia en Cabo Blanco fue enriquecedora en el plano personal y profesional. “Aprendí a cuidar a los pacientes desempeñando labores de médico, juez, odontólogo y consejero, que sirvieron ampliamente para enriquecer mi conocimiento sobre la enfermedad y profundizar sobre el aspecto humano de los enfermos”.

En aquel tiempo esta enfermedad era todavía motivo de prejuicios arraigados socialmente; a los leprosos se les encadenaba y eran custodiados por autoridades policiales, imagen que definiría el carácter humano de Convit, quien ante tal maltrato, exigió a los guardias un mejor proceder con los enfermos. Luego de controlar la lepra y otras enfermedades endémicas, Convit se plantea el reto de crear un centro de investigaciones científicas.

Así, nació el Instituto de Dermatología, que posteriormente se llamó Instituto de Biomedicina de Caracas (IBC), el cual dirige desde 1972, y es desde el 2 de julio de 1973 la sede del Centro Internacional de Investigación y Adiestramiento sobre Lepra y Enfermedades afines de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud. Allí, después de mucho esfuerzo conjunto y continuo, surgió la vacuna contra la lepra, que sirvió de base para la vacuna contra la leishmaniasis.

En el año 1988, los grandes avances en estudios epidemiológicos, le valieron una nominación al Premio Nobel de Medicina, por el descubrimiento de la vacuna contra la lepra, la cual resultó de la combinación de la vacuna de la tuberculosis con el bacilo Mycobacterium leprae. Un año antes de esta nominación, Convit recibió en España el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

Jacinto Convit, científico venezolano experto en enfermedades tropicales. / EFE

En su trayectoria ha contribuido a la fundación de diversas instituciones y asociaciones relacionadas con la labor médica, tanto dentro como fuera del país. De esta forma, es miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Dermatología y Venereología, de la Sociedad Venezolana de Alergología y de la Sociedad Venezolana de Salud Pública. El 28 de febrero de 2011 es condecorado con La Legión de Honor, la más alta distinción honorífica de la República Francesa.

Jacinto Convit ha brindado importantes aportes en el conocimiento de enfermedades infecciosas, como la vacuna contra la lepra y la leishmaniasis. Esto le valió una postulación para el Premio Nobel de la Medicina en 1988. Por esta razón en el 2013 los diputados de la Asamblea Nacional venezolana aprobaron por unanimidad un proyecto de reconocimiento a sus trabajos, con motivo del centenario de su nacimiento, a la vida y obra del ciudadano Dr. Jacinto Convit, por sus logros científicos a favor de la salud del pueblo venezolano y del mundo, por su dedicación al ejercicio de la medicina sin fines lucrativos y de enriquecimiento personal. Asimismo los diputados del parlamento venezolano indicaron que se debe “solicitar el Premio Nobel de la Medicina al Dr. Jacinto Convit para reconocer su labor científica y los aportes que ha preservado para la salud de los pueblos del mundo”.

Pedro Fanega. Foto Flickr.

La nota de prensa que distribuyeron los familiares de Convit al anunciar su muerte resaltaba que jamás cobró a sus pacientes. Decía Convit: “Los sentimientos de amor hacia el ser humano estimulan la vocación de servicio, que no es otra cosa que un profundo amor a la vida. La profesión médica no es para dedicarse a producir dinero. El que abraza esta profesión tiene que tener un convencimiento profundo de que es un servidor público en todo sentido”.

En gran parte como resultado del trabajo de Convit, Venezuela fue uno de los países a la vanguardia en las terapias avanzadas contra la lepra, lo que incluyó la clausura de las infames leproserías. Fue un gran logro que Convit vivió con modestia ejemplar. Hasta hace poco siguió activo en la búsqueda de una autovacuna para prevenir ciertos tipos de cáncer. Ejemplo de una longevidad intelectual con escasos precedentes, aún en 2013, ya casi centenario, publicó un artículo científico. Uno más entre los cientos que firmó en revistas de prestigio internacional.

Convit también fundó un instituto de biomedicina de vanguardia en el área de la dermatología en el hospital Vargas de Caracas, fue catedrático de Enfermedades Tropicales en la Universidad de Stanford, trabajó en el hospital Jackson Memorial de Miami y fue uno de los expertos de referencia de la OMS en el ámbito de las enfermedades tropicales.

Jacinto Convit, sitio oficial.

Jacinto Convit, primera línea en la lucha contra la lepra, en EL PAÍS.

De soñadores y centenarios. Hasta siempre Antonio Arenosa, 107 años.

lunes, mayo 19th, 2014

Antonio es independiente y le gusta el cálculo, leer, soñar y salir al café La Clave. FOTO: ÓSCAR VÁZQUEZ.

Antonio Arenosa Rodríguez nació el 20 de noviembre de 1906 en la ciudad de Vigo. Si hacemos los cálculos pertinentes encontraremos que vivió dos guerras mundiales, además de la Guerra Civil española. Como él mismo contaba fue espectador de excepción del llamado Alzamiento Nacional en la Puerta del Sol de Vigo cuando entraron las tropas rebeldes del general Franco.

Su vida no fue fácil, contrajo matrimonio tres veces, con la última permaneció durante 50 años, más de las tres enviudó. Tuvo una única hija, que también perdió al igual que a su único nieto. La postguerra y el hambre fueron traumáticas. Trabajó duramente. E ironizaba con que seguramente por eso al cumplir cien años le empezaron a doler los huesos. Padecía insomnio. Y dedicaba largas horas a la lectura y a escribir pensamientos y poesías.

Mantuvo hasta el último momento su lucidez. Le gustaba dar largos paseos, aunque en los últimos meses necesitó una silla de ruedas. Falleció el 9 de mayo de 2014 en la residencia de Santa Ana de Ponteareas en la que vivía desde su inauguración en 1986. Y fue enterrado en el cementerio de Santa Eulalia de Alcabre, en su ciudad natal. Arenosa aseguraba hace tan solo unos meses que la clave para vivir tantos años estaba en “no fumar, andar mucho y llevar una vida metódica”. Y fue el hombre más longevo de Galicia según los registros.

Antonio Arenosa en su 107 cumpleaños arropado por su familia y la edil Rosa Carrera (a su lado). FOTO: Atlántico.

A Arenosa lo han definido algunos periódicos gallegos como el abuelo de Galicia y como un socialista de pro y viejo luchador del gremio del metal vigués en sus años jóvenes, un hombre hecho a sí mismo, intelectual, gran lector y magnífico conversador.

Todos en la residencia echarán de menos la jobialidad de Antonio, su conversación, su alegría desbordante. Allí recuerdan su gusto por el cálculo y su elocuente oratoria. Solía afirmar «siempre estuve enamorado de la vida, quien no ama es como si no naciera, y ahora estoy más enamorado de la vida que nunca», explicaba en una entrevista en La Voz de Galicia cuando cumplió los 106 años. De su mujer, Celia, decía: «hasta que ella murió fuimos novios, estuvimos de luna de miel casi 50 años, viví embriagado de amor y en mis noches aún evoco hoy su adorado fantasma».

La concejala de Servicios Sociales, Rosa Carrera, habló de él como “un hombre extraordinario no por su larga vida, sino por su carácter y sabiduría”. A pesar de que hace un mes no se encontraba del todo bien, su propia decisión fue quedarse en la residencia y cumplir uno de sus deseos, “morir allí”, porque esa era su casa y se sentía bien tratado por el personal, al que consideraba su familia, y el cual le tenía mucho cariño. Lo consideraban un poeta y pensador, pasó parte de su vejez pensando cosas como “¿Dónde es el centro del Universo?”, o “¿Dónde empezó el tiempo?”. “Busco mis respuestas y las encuentro”, indicó. “El centro del universo es cada persona, todo está a nuestro alrededor y es infinito…”.

De los cuidadores de la residencia y de sus compañeros afirma que lo trataban “con el más respetuoso de los cariños y el más cariñoso de los respetos”. De él destacan su capacidad conversadora, su buen estado físico y su alegría desbordante y su fama de galán.

Antonio Arenosa cerró 107 años de vivencias, en Atlántico.

Muere el «abuelo» de Galicia, en La Voz de Galicia.

Mueren los abuelos de Galicia, Faro de Vigo.

El secreto de la longevidad gallega, en El Correo Gallego.

111 años y 97 días tras lo oculto. Alexander Imich químico y parapsicólogo.

lunes, mayo 12th, 2014

 

Alexander Imich celebrando sus 111 años. Foto: Archivo/ laestrelladeloriente.com

Es testigo de casi más acontecimientos históricos de los que pueden caber en algún libro. Escapó del horror nazi, sobrevivió a un Gulag soviético, recuerda aún el primer coche que se compró en su ciudad, emigró a Estados Unidos y , en 2002, perdió sus ahorros en el mercado financiero. Con 99 años, dio un discurso “he sido testigo del desarrollo de la aeronáutica, el automóvil, la electricidad, el teléfono, la radio, la televisión, la energía atómica, las mejoras en medicina, ordenadores, avances en el conocimiento del cosmos y el hombre pisando la luna. La lista podría ser infinita”. Con 92 años publicaba un libro, e incluso ha encontrado tiempo para aprender a usar un ordenador. Es uno de los pocos supercentenarios que ha alcanzado notoriedad por alguna razón distinta a la de su edad, principalmente gracias a su labor como investigador y académico.

Cuando nació, los hermanos Wright construían el primer avión y Polonia seguía formando parte del Imperio Ruso.

Preguntado por el secreto de su longevidad, Imich asegura que la clave está en su dieta: practica una restricción de calorías, nunca bebió alcohol y dejó de fumar “hace mucho”. Una restricción de alimentos que aún así deja espacio para el helado y chocolate en su dieta, que incluye galletas, sopa de pollo, pescado y huevos revueltos. Otro factor para una larga vida es la de sus intereses: “uno de los secretos de longevidad es tener un interés muy fuerte y perseguirlo constantemente”, declaraba al New York Times en 2007. Una norma vital que complementa con otra: no tener hijos, “los hijos te agotan demasiado”, aseguraba al medio neoyorkino, “nunca tuve ningún interés en crear otro ser humano”. Una longevidad que le sorprende a él mismo, pero, que, según cuenta, afronta sin miedo al futuro: “lo bueno de morir es que por fin aprenderé todas las cosas que no pude aprender aquí en la tierra”, contaba al New York Times. Y en un discurso con 99 años aseguraba: “he visto lo mejor y lo peor del ser humano, y aun así, tengo la esperanza de que la humanidad puede resolver la mayoría de sus problemas”.

FOTO: Arhiv/ Sutra.ba

Alexander Imich nació en Czestochowa, Polonia, el 4 de febrero de 1903. Hoy tiene 111 años y 97 días. Es un químico retirado y actual presidente del Centro de Investigación de Fenómenos anómalos en la ciudad de Nueva York.

El 9 de octubre de 2013 con 110 años y 247 días, Imich alcanzó la edad de Henri Pérignon y se convirtió en uno de los 100 hombres más longevos. El 24 de abril de 2014 se convirtió en el hombre vivo más viejo del mundo tras fallecer Arturo Licata a los 111 y 357 días.

Imich vino al mundo cuando Polonia aún formaba parte del Imperio ruso, nacido en el seno de una familía judía, es uno de los pocos supercentenarios conocidos por razones ajenas a su longevidad. Cuando tenía 15 años y aún estaba en la escuela, Imich y el resto de sus compañeros de clase se unieron a las fuerzas polacas para luchar contra los bolcheviques en 1918. Su hermano mayor se desempeñó como instructor en la división de vehículos, por esa razón que siendo tan joven logró conducir camiones para el ejército polaco hasta que las fuerzas bolcheviques fueron expulsadas e Imich pudo regresar a la escuela.

El 18 de septiembre 2013, el Dr. Alexander Imich fue validado por el Grupo de Investigación en Gerontología. FOTO: Michael Tymn Alexander Imich, Ph.D., Spiritualist Resources. www.grg.org

Obtuvo su doctorado en zoología en la Universidad Jagellónica de Cracovia en 1929, pero como no pudo obtener una ubicación adecuada en la zoología, se cambió a química. Durante los años 1920 y 1930 hizo una investigación sobre un médium, Matylda, para la Sociedad Polaca para la Investigación Psíquica. Publicó un informe en 1932 en una revista alemana llamada Zeitschrift für Parapsychologie, pero todas las notas y fotos de la investigación que no se publicaron se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante la Segunda Guerra Mundial, él y su esposa Wela Imich huyeron a Białystok (en ese entonces parte de la Unión Soviética), donde se desempeñó como químico. La pareja fue posteriormente internada en un campo de trabajos forzados hasta la finalización de la guerra debido a su negativa de admitir la ciudadanía soviética. Ellos fueron liberados y posteriormente decidieron emigrar hacia Estados Unidos en 1952, en parte también debido a que familiares y amigos habían muerto durante la guerra.

Después de que su esposa murió en 1986, Alexander Imich, 104 años, se trasladó al espacio Upper West Side, que había sido su oficina. Publicado: 27 de noviembre 2007. FOTO: Tyler Hicks / The New York Times.

Después de una larga carrera como consultor químico, se retiró en Nueva York. Después de que su esposa Wela muriese en 1986, Imich tomó posesión de su interés por la parapsicología otra vez. Ha escrito numerosos artículos para revistas en el campo y editado un libro, “Los cuentos increíbles de lo paranormal“, que fue publicado por Libros Bramble en 1995. Puso en marcha el Centro de Investigación de fenómenos anómalos en 1999, tratando de encontrar una manera de producir “La demostración crucial“, cuyo objetivo es demostrar la realidad de los fenómenos paranormales a los principales científicos y el público en general. Imich afirma que su práctica de la restricción calórica es el gran secreto de su longevidad.

Vídeo de Alexander Imich. Supercentenario. 110 años. Record Guiness. Eitb.com

El hombre más viejo del mundo huyó del Holocausto y sobrevivió a un Gulag/ Lainformacion.com

Meeting Alexander Imich, 111-Years Old/ TheJewishPress.com

Saber vivir.

lunes, abril 7th, 2014

Héctor Gaitán, un nicaragüense de 110 años de edad, observa desde el interior de su casa en Managua, (Nicaragua). EFE.

Desde Managua, Nicaragua y para la Agencia española de noticias EFE, Wilder Pérez R., Managua, escribe sobre un nicaragüense de 110 años de edad, que conoció a Agusto C. Sandino, y que estuvo en las filas de Farabundo Martí, vio nacer y caer la dictadura somocista, y vive en una vieja estación del extinto ferrocarril de su país, reveló su secreto para la longevidad: “saber vivir”.

Héctor Gaitán, antiguo telegrafista, minero, guerrillero, artista y empleado de ferrocarril, dijo a Efe tener claro que “saber vivir es la mejor ciencia”. Pese a que la edad le impide caminar sin ayuda y conserva la vista en un solo ojo, Gaitán señaló que tiene lo que necesita para vivir de forma indefinida: “la buena compañía de mi señora y mis hijos, no me han dado problemas”, confesó.

Uno de sus hijos, también llamado Héctor, no sólo no le dio problemas, sino que le dio orgullo y placer, pues llegó a ser un icono de las radionovelas de mediados de los años 50 en Nicaragua. “Disfrutaba cada capítulo de sus novelas”, dijo a Efe la esposa de Gaitán, Nora Ena Campos, de 72 años de edad. Su hijo, fallecido en 2012 a los 78 años de edad, fue conocido como “el señor de las historias”, de modo que Gaitán es “el padre del señor de las historias”.

Tan longevo es, que presenció cuando su ciudad natal, Ocotal, a 223 kilómetros al norte de Managua, cumplió 100 años, y está vivo para la celebración de los 200 años. Los recuerdos le superan, pero da detalles sueltos de por qué ha vivido tanto. Hacer ejercicios, no beber alcohol, tener una sola mujer a la vez, ser honesto, no meterse en problemas y disfrutar lo que tiene, son las razones que lo tienen saludable, con todo y el peso de los años, afirmó.

La alimentación balanceada o cuidadosa no está entre sus recomendaciones. “Yo hasta mono comí”, aseguró.
Sobre los ejercicios, dijo que siempre fue aficionado a los aros y al caballo de gimnasia, su afición por la lectura lo llevó a dejar el alcohol cuando aún era joven, y de las mujeres dijo que “el que mucho abarca poco aprieta”.

El anciano asegura que tiene todo lo necesario para disfrutar de su vida: su esposa y sus hijos. (Foto: La Prensa)

Aunque tuvo seis hijos fuera de matrimonio, una vez que se unió con Campos se dedicó a ella por completo y ambos tuvieron diez retoños. De la honestidad, dijo que le evita preocupaciones, y el no meterse a problemas lo traduce en que la envidia, los chismes y las amenazas “son papel mojado ante Dios”.

“Y nunca fui ambicioso, mientras uno más tiene, más lo molestan, siempre estuve bien con lo que tenía, mi esposa me conoció pobre con 40 años de diferencia, y para mí ella es lo principal”, comentó. Precisamente, lamenta que tras más de un siglo de vida la gente “se deja llevar por lo superficial y no por lo que la hace feliz, como antes”, pero agradece a Dios por “dejar que yo mire esto”.

Gaitán, quien una vez fue alto y fuerte, y que conserva su piel blanca, vio cómo un hombre pequeño y sereno, al que llamó “negro”, fue rechazado por la población de Nueva Segovia cuando intentó convencerla de luchar contra la invasión de Estados Unidos, hace casi 100 años. Era Augusto C. Sandino, “nadie le creía, pero tenía una paciencia angelical y era razonable en lo que decía”, recordó Gaitán. Se unió a la causa de Sandino y luchó junto a un hombre que sólo recuerda como Agustín. “¡Farabundo!”, le recuerda su esposa. “Agustín Farabundo Martí”, responde Gaitán.

Su capacidad de lectura era un lujo en Ocotal, y lo hizo mantenerse como telegrafista y luego como empleado del ferrocarril de Nicaragua por más de 60 años, hasta que en 1993 el gobierno le avisó que ya no habría más trenes y que se podía quedar a vivir en la estación de su vida, la de Sábana Grande, un pueblo ubicado a pocos kilómetros al este de Managua.

Sus constantes viajes de juventud le hicieron perder todos los documentos, por lo que hoy no recibe jubilación completa ni tiene cómo probar que la antigua estación le pertenece. Aún así no pierde el humor. Recuerda que hace varias décadas solía discutir con el carpintero de Sábana Grande, sobre su muerte. “Yo le decía a Esteban Roque que él me iba a hacer el ataúd, pero Esteban me respondía que él iba a morir primero, entonces yo le decía que mejor me dejara hecho el ataúd”, contó Gaitán, con una sonrisa amplia.

Su amigo murió hace 14 años, a los 89 años de edad y nunca le fabricó el ataúd, probablemente a sabiendas del secreto del longevo.

Telegrafistas de Nicaragua - Don Hector Gaitan, 110 años. YOUTUBE.

Telegrafistas de Nicaragua – Don Hector Gaitan, 110 años. YOUTUBE.

“El telegrafista que anduvo con Sandino”, La Prensa.

“Secretos de un nicaragüense de 110 años para tener una vida más longeva”, Telesur.

“Un nicaragüense revela el “secreto de la vida” a los 110 años de edad”, EFE.

Telegrafistas de Nicaragua, YOUTUBE.